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En este artículo, describimos y comparamos el marco institucional de los mercados de crédito agrícola en países europeos seleccionados. Las instituciones pueden ser tanto formales (reglas, regulaciones,
autoridades y actores) e informales (normas, valores y relaciones). También interactúan y en una situación donde las instituciones formales son débiles, las informales cobran importancia. El estudio se basa en un cuestionario enviado a expertos en finanzas agrícolas en países seleccionados.

Los estudios de caso muestran que las regulaciones crediticias son típicamente generales, sin regulaciones específicas para el mercado crediticio agrícola. Por otro lado, varios países apoyan el crédito agrícola en
diversas formas, lo que implica que los gobiernos no perciben que el mercado crediticio general funcione en el caso de las empresas agrícolas. En una evaluación de riesgos, las razones más frecuentes para
El rechazo de una solicitud de préstamo está relacionado con el rendimiento económico y la situación del agricultor. Las características personales, como el nivel educativo o la falta de experiencia, se percibieron generalmente como menos influyentes. Otro punto interesante en lo que respecta a la evaluación de riesgos es que, en algunos países, la importancia de los préstamos basados ​​en activos en comparación con los préstamos basados ​​en el flujo de efectivo parece diferir cuando se trata de un solicitante por primera vez y cuando hay una solicitud para extender un préstamo. Para tener una idea de la disponibilidad de crédito, se calculó la relación préstamo-valor (LTV), que mostró valores notablemente bajos para Polonia y Eslovaquia. Para todos los países, el valor calculado fue inferior al esperado por los expertos financieros. Esto podría implicar un racionamiento del crédito en la agricultura en algunos de los países estudiados. Al mismo tiempo, todos los expertos financieros consideraron que la posibilidad de que una empresa agrícola obtenga un préstamo era mayor que la de otras pequeñas empresas rurales, lo que implica que estas últimas también están racionadas.

Introducción

El fundamento del mercado crediticio es la confianza. El acreedor debe confiar en que los préstamos serán reembolsados; el deudor, por otro lado, necesita confiar en el acreedor para que los fondos estén disponibles a tiempo. Rodeando este mercado de confianza se encuentra un marco institucional con instituciones formales e informales. Las instituciones formales son, por ejemplo, reglas y regulaciones, incluida la supervisión por parte del estado y las fuerzas del orden. Ejemplos de instituciones informales son el comportamiento, las normas y las relaciones. Las instituciones formales e informales están conectadas. Cuando las instituciones formales como las fuerzas del orden son lentas o débiles, los bancos no tendrán la confianza para
invertir, y aumenta la importancia de las relaciones con los acreedores informales (familiares y amigos). Se ha demostrado que el capital social (participación y confianza a nivel local) influye en la forma
las personas actúan en el mercado crediticio: si utilizan cheques o efectivo, y si utilizan acreedores formales o informales (Guiso et al., 2004). También influye en el comportamiento de los bancos: una alta dotación social reduce las tasas de interés (Andriani, 2010).
Siempre habrá cierto nivel de incertidumbre en el mercado crediticio, ya que la promesa de entregar dinero por la promesa de un retorno en el futuro es, por supuesto, incierta. La incertidumbre, junto con los problemas de agencia (selección adversa e información asimétrica) pueden generar ineficiencias en el mercado, conduciendo al racionamiento del crédito. Aunque se puede argumentar que estos problemas están presentes en cualquier sector, los problemas de agencia son más frecuentes en las empresas agrícolas que en empresas comparables de otros sectores debido a la estructura organizativa de las empresas. Las fincas propietarias tienen poca o ninguna obligación de divulgar públicamente su situación financiera.
Por tanto, es más difícil para un banco juzgar el desempeño financiero del sector y de las empresas individuales en la agricultura. El racionamiento del crédito significa que las empresas no pueden obtener crédito en la medida en que lo necesitan, ya que los acreedores no proporcionarán suficiente capital para satisfacer el mercado aunque el mercado esté en equilibrio (Stiglitz y Weiss, 1983). Un estudio reciente ha demostrado que el riesgo de racionamiento del crédito es algo mayor en la agricultura que en otros sectores, medido como la “probabilidad de recibir un préstamo” (Weber y Musshoff, 2012). Aunque una vez que reciben préstamos, no se racionan por volumen. Con todo, esto lleva a que las empresas agrícolas estén subcapitalizadas y muestre ineficiencias en el mercado de crédito agrícola.